Cunas Para Bebés
Tal vez te acabas de enterar que estás embarazada. Incluso si ya tienes niños, debes tener en cuenta cuántos años lleva la cuna que ya tienes en tu casa y cuáles son las indicaciones mínimas que debes tener en cuenta para utilizarla nuevamente.
A continuación voy a revelarte algunos consejos que debes tener en cuenta a la hora de comprar una cuna nueva o utilizar una de segunda mano.
La seguridad del bebé. Los tornillos de la cuna deben estar en su lugar. Es muy importante que los revises uno a uno; no queremos que tu bebé sufra algún accidente si la cuna se desbarata o desajusta.
Para esto es necesario, que la pruebes antes colocando algo un poco más pesado que el bebé y hacerla mover un poco. Recuerda, que tu bebé está vivo y poco a poco sus movimientos serán bruscos.
Si vas a colocar la cuna cerca de una ventana con persianas, debes acortar las cuerdas para evitar que un futuro cuando tu bebé intente pararse no las vaya a alcanzar. Lo mejor que puedes hacer, es nunca colocar la cuna del bebé cerca de la ventana. Los bebés son muy inquietos, y probablemente si puede alcanzar las cuerdas de la persiana, se puede lastimar con ellas, o peor sufrir alguna caída, o estrangularse con ellas.
Las mantas o cobijas pequeñas e incluso grandes no son buena idea. Asegúrate de evitar poner en la cuna algo que le pueda ocasionar algún incidente. Lo mejor que puedes hacer para abrigar a tu bebé es utilizar una manta cama.
Si le vas a poner una cobija. Asegúrate de meterla alrededor y debajo de los pies en la colchoneta. Es importante, prevenir que el bebé pueda deslizarse y sofocarse con la misma manta. Nunca arropes a tu bebé más arriba de su pecho.
Los móviles son una buena idea, porque el bebé se entretiene y llega a quedarse dormido fácilmente en su cuna. En cuanto a esto, debes tener en cuenta varias cosas. Primero, el móvil debe estar lejos del bebé; y se debe retirar cuando este comience a sentarse por sí solo. Segundo, es importante comprobar que no existen piezas pequeñas o sueltas que se puedan caer; porque el bebé se puede atragantar con ellas y por último, los móviles resultan ser muy agradables para el bebé. Pero, mi consejo aquí, es que lo retires apenas el bebé se quede dormido. Puede que en la noche se levante y se asuste.
Otra de las cosas, en las que debes prestar mucha atención sobre todo si la cuna es de segunda mano, es el colchón. Es importante revisar que el colchón no tenga agujeros o grietas.
El colchón debe caber en la cuna correctamente. Tu bebé podría deslizarse entre el colchón y las barras laterales y sufrir algún accidente por asfixia. El colchón debe estar firme en la cuna.
Existen en el mercado ganchos que permite adherir el colchón a la cuna. De esta forma, el colchón quedará firme y se podrán evitar cualquier tipo de accidentes.
La mayoría de las cunas son ajustables en cuanto a la altura del colchón. Una recomendación, es que cuando el bebé es un recién nacido, el colchón debe quedar alto; de este modo le facilitará a sus padres mantenerlo vigilado y además, es mucho más fácil cambiarlo.
A medida que el bebé va creciendo, es importante aumentar la distancia entre el colchón y la parte superior de la cuna.
No debe haber más de 26 pulgadas de la parte superior de la barra lateral y el colchón cuando está en la posición más baja. Trasladar a su hijo a una cama regular, podría ser una buena idea, si su hijo, está saliendo de la cuna o está asomando la cabeza por encima de la ella.
Existen cunas que al quitarle las barras laterales, quedan convertidas en camas; esta puede resultar una idea muy económica al momento de comprar una cuna, porque le servirá al bebé al momento de nacer y mucho tiempo después.
Es importante, revisar que todos los adornos que trae la cuna no vayan a representar ningún peligro para el bebé.
Recuerda, también revisar que el colchón debe quedar preciso y no debe haber espacios que puedan ocasionar cualquier accidente.
Nos vemos en el próximo artículo
Marcela Gómez
Directora de “HijosInteligentes”





